informes de conciencia, vínculos con poderosos corruptos

Qué modo de manipular las cosas que han tenido las personas del Opus Dei para siempre caer bien parado, en vez de aceptas los errores institucionales de carácter grave que llevan tras sus espaldas. No sé como se pueden encubrir situaciones de mayúscula ilegalidad respecto a las leyes de la Iglesia. Yo soy católico, ferviente defensor de la doctrina, de la Santa Iglesia, no tengo nada personal contra el Opus, pero los indicios: informes de conciencia, vínculos con poderosos corruptos, lavado de cerebro, etc., puedo afirmar que son ciertos. Me apena que estés tan ciego, al igual que tantos otros.
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Si es verdad que tienes conciencia plena de tales ilegalidades, haces un flaco favor a la Santa Iglesia de cuya doctrina eres ferviente defensor si no lo denuncias a quien competa. Y si no son verdad, como eres católico, ya sabes que tendrás que confesarte de injuriar y calumniar a la Iglesia. Además de reparar el daño causado retractándote de tus acusaciones.

por que os creeis más que los demás cristianos católicos

por que os creeis más que los demás cristianos católicos?
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A mi me llama un poco la atención que se diga ésto porque, yo personalmente, pedí la admisión en el Opus Dei para que me ayudasen a mejorar, es estupendo tener al lado quien te quiera y te diga en que luchar, porque eso si, luchar luchamos...si no de qué se va a mejorar... Yo creo que acompañado se va siempre mejor a cualquier sitio y en la obra somos muchos los que queremos llegar al cielo.

Cerrado por vacaciones!

Cerrado por  vacaciones

nota copiada de opusdeialdia.org

Hoy hace 35 años que se fue al cielo el fundador del Opus Dei. Tenéis en la página oficial del Opus Dei vídeos breves sobre él, fotos de su canonización en Roma y pequeños artículos. Aprovecho la fiesta de San Josemaría, para poner el cartel de "Cerrado por vacaciones".

En los dos próximos meses probablemente no escriba nada en esta página: aunque nunca se sabe :-)

Te cuento mi plan:
- Desde hoy hasta el 5 de julio estaré de campamento en Galicia
- Del 4 al 25 de julio en un curso de Inglés a 30 Km de Madrid (llegaré un día tarde al curso, por el campamento)
- Y del 2 al 24 de agosto en Cáceres descansando y estudiando algo de teología, pero sin pasarme ;-)

Sin embargo, siguen abiertas las vías de comunicación:
- los e-mails que me mandes a antoniogonzalez2006@gmail.com Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
- los comentarios que dejes en esta página
- los mensajes que dejes en el foro
- y, por supuesto, lo que me escribas en mi perfil de facebook y twitter, donde ya anuncié ayer todo esto

Trataré de estar atento a estas vías de comunicación, porque ahora tengo un teléfono que me permite estar conectado contigo. Un iphone, que me ha puesto mi empresa http://tureputacioneninternet.com, porque esta web no me da de comer... más bien la doy yo de comer :-)

Ojo!! no voy a desaparecer del mapa. Sólo tardaré unas horas más en responder los mensajes, pero seguiré al pie del cañón: tengo una "adicción" a todos los lectores de esta web de la que no quiero "desintoxicarme". El cartel más bien debería decir "semi-cerrado por vacaciones".

Que pases un buen verano. Espero volver con las pilas cargadas y lleno de nuevas ideas para el curso próximo. Ya sabéis que se admiten ideas y sugerencias.

Antonio.

Se puede perder el tren de la vocación al Opus Dei?

Conoci el opus dei hace muchos años, cuando termine mi carrera de farmacia. Eran tiempos de mi vida muy rebeldes y me dedique solo a la critica negativa. Hoy despues de tantos años, me arrepiento y se que la obra no es lo que yo creia. Ahora creo que perdi ese tren. Estoy en el tren de Dios, pienso que el tren de Dios nunca se pierde, siempre esta esperandonos. ¿Tengo razon en lo referente al tren de la obra? No puedo quitarme de mi interior esta idea, que pena haber perdido aquel tiempo. Que pensara El Señor de esto que me esta pasando?
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Me encanta tú pregunta, la vocación la da Dios antes de nacer, El a cada uno nos ha creado para algo en la vida - hay gente que ve su vocación, sea cual sea , dice que No al Señor y si pierde e el tren, como el joven rico; otros ven que tienen vocación, no son capaces de dar el salto (bien por inmadurez, por miedo, por...) y van corriendo al lado del tren hasta que de repente se suben (a lo mejor este es tu caso); otros ven la llamada y corriendo al tren; otros....

Yo si fuera tú, me acercaría al centro de Opus Dei más cercano (si nos dice tu ciudad te lo podemos facilitar) o si sigues en contacto con alguna amiga, le contaría mis inquietudes y que me vayan guiando para subirme cuanto antes si realmente es lo mio.

Mucho animo, te encomiendo

conseguir dinero, tambien, y controlar a las masas

Procurar hacer el bien... y conseguir dinero, tambien, y controlar a las masas, y muchas otras cosas que no diras porque que no estan tan bien pero que tu sabes que haces, en fin no hay mas que ver tu video para saber de que vas...

Comentario al vídeo http://www.youtube.com/watch?v=oTaA-7QNJok
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gracias por compartirnos el video. Es gracioso como termina. Sin tu comentario tal vez no lo habría visto, ahora le haré difusión. En el Opus Dei hay gente tan normal como este señor, que por lo visto tiene una esposa que no sabe usar la videocamara

estrictos en lo sexual: celibato por 17 años

realmente son tan estrictos en lo sexual, esta persona me comentó que mientras estuvo en el opus, observó fielmente el celibato por 17 años
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¿Estricto sexual? eso no es ser estricto, eso es vivir el celibato apostólico y tenemos toda la gracia de Dios para vivirlo; y lo vivo por amor a Dios.

El santo de lo ordinario


"San Josemaría fue escogido por el Señor para anunciar la llamada universal a la santidad y para indicar que las actividades comunes que componen la vida de todos los días son camino de santificación. Se podría decir que fue el santo de lo ordinario".

22 de junio de 2010

VIDEO: Es cuestión de fe: Muchas personas acuden a san Josemaría Escrivá para que interceda por ellos ante Dios. Así lo explican en este vídeo.
VIDEO: El cuerpo de San Josemaría reposa en la Iglesia Prelaticia, en Roma
VIDEO: Resumen de la ceremonia de canonización, celebrada en la Plaza de san Pedro el 6 de octubre de 2002
PDF: Estampa del Fundador del Opus Dei
AUDIO: Estampa de San Josemaría

Así se refirió Juan Pablo II a San Josemaría Escrivá de Balaguer, en la audiencia en la Plaza de San Pedro a los asistentes a la canonización, el día 7 de octubre de 2002. Ahora, ochos años más tarde, ofrecemos textos, audios y vídeos sobre el fundador del Opus Dei.

Opus Dei -             La Plaza de San Pedro, durante la canonización de San     Josemaría
La Plaza de San Pedro, durante la canonización de San Josemaría

Vídeos

Vídeos breves de San Josemaría: En los últimos años de su vida, San Josemaría mantuvo charlas con grupos diversos de personas. En ellas, hablaba de la vida cristiana, y de otras cuestiones que el Fundador del Opus Dei llevaba en el corazón: amistad, convivencia, paz...

San Josemaría, un regalo de Dios: Resumen de la vida del Fundador del Opus Dei. San Josemaría nació el 9 de enero de 1902. 100 años más tarde, Juan Pablo II le definió como "el santo de lo ordinario". Vea una película con su historia....


Opus Dei - El tapiz del fundador del Opus Dei, el día de la             canonización
El tapiz del fundador del Opus Dei, el día de la canonización

Textos y noticias

Dejar obrar a Dios: Artículo del entonces cardenal Ratzinger publicado en el diario ABC con ocasión de la canonización de Josemaría Escrivá.

Textos de Benedicto XVI sobre San Josemaría: Textos, por orden cronológico, de Benedicto XVI (Card. Ratzinger) sobre San Josemaría y el Opus Dei.

Documentos de la Canonización de San Josemaría

Recuerdos de la canonización

Libros sobre san Josemaría: Ocho libros completos sobre la vida del fundador del Opus Dei. 15 días con Josemaría Escrivá, Al paso de Dios, Apuntes, Así le vieron, Josemaría Escriva: un sembrador de paz, La herencia de Mons. Escrivá de Balaguer, Entrevista sobre el Fundador del Opus Dei, y Tiempo de Caminar.

Opus Dei - Una voluntaria atiende a dos participantes en la             canonización de San Josemaría Escrivá de Balaguer
Una voluntaria atiende a dos participantes en la canonización de San Josemaría Escrivá de Balaguer


Fotografías


6 de octubre en imágenes: Galería de fotos con momentos significativos de la canonización de Josemaría Escrivá. Acompañan a las imágenes fragmentos de homilías de algunas de las misas de acción de gracias por la canonización celebradas en Roma y testimonios de asistentes a la ceremonia.

Opus Dei - El prelado del Opus Dei saluda a Juan Pablo II durante             la ceremonia de canonización de San Josemaría
El prelado del Opus Dei saluda a Juan Pablo II durante la ceremonia de canonización de San Josemaría

Imagen de san Josemaría Escrivá en el Vaticano: Benedicto XVI bendijo una estatua de San Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, que fue colocada en el exterior de la Basílica de San Pedro.

artículo tomado de
opusdei.es

Nunca habeis pensado...

...en que tal vez hayas desperdiciado tu vida creyendo en fanaticas doctrinas, en haberte dado cuenta que lo que dice la Biblia no concuerda con la realidad o que tus argumentaciones cada vez carecen de sentido. No os culpo, tal vez hayais seguido un severo adoctrinamiento desde pequeño, obligado por unos estrictos padres. O simplemente os hayais metido en todo en este
mundillo como salida a un momento fragil de vuestra vida (ruptura sentimental, drogadiccion...) mandando rezos al aire y dandoos falsas esperanzas para poder aliviar todo ese dolor como un efimero placebo. No te infravalores, cree en ti y en aquellos que te quieren y te aprecian. El unico capaz de obrar milagros eres tu.

Como podeis ver, no soy ningun troll de internet que pretende insultar y flamear sin sentido. Si soy capaz de abrirle los ojos a alguien, si soy capaz de reducir esta lacra de la sociedad (la religion) entonces sabré que todo esto no ha sido en vano.
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Respeto tus opiniones, no puedo contestarte a todas, pero crees tu que los milagros los podemos hacer nosotros mismos, estoy seguro de que no.
Hablas de lacras de la religión, sabes que hay muchas religiones además de la religión católica?? que por algo existen??

Me gustaría que sigas investigando la Verdad.

que tal llevas las mortificaciones?

que tal llevas las mortificaciones?
te pegas con algun latigillo xa agradar a jesus o te abrochas cilicios a las extremidades?
xo vamos tu trankila k ni estas en ninguna secta, y seguro k te han convencido de k eres muy feliz con esa vida de ayudar tanto al projimo...
jajaj, k vidas mas tristes.
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no sabía yo que te importaba tanto las costumbres de los miembros del Opus Dei ni sus vidas. Siempre te puedes pasar por algún Centro de la Obra y mostrar todas tus dudas al director. Anda, valiente, ánimo.

¿Triste? ¿Me conoces? si me conocieras cambiarías de opinión.
Un saludo y cambia el chip, que así no se puede ir por la vida. Eso sí que es triste.

he sido numerario del puspus durante años

(respuesta a http://www.opusdeialdia.org/opus_dei/vi ... 99&p=41919)
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Yo mismo te respondo: Puedes ser su amiga de la misma forma que lo puedes ser del comercial de tu banco.

No son más que eso, comerciales que venden un producto. Yo he sido numerario del puspus durante años y te aseguro que casi casi es a eso a lo que animan, siempre bajo capas de mentiras, por supuesto.

Su única preocupación sobre ti son los puntos que puede adquirir para ir a ese cielo en el que ella cree, lo juro. Todo lo demás es perder el tiempo para ella.

Y por supuesto que piensas que le debes algo, son muy buenos haciendo eso, al igual que metiendo sentimiento de culpa.

Conoce el Opus Dei y luego juzga



Muchas veces, sin darnos cuenta, vemos con prejuicios a personas o a instituciones. Una de ellas es el Opus Dei, pero lo mismo pasa con otras.

Por este motivo, os dejo aquí una entrevista a mi amigo Javier Urbina, el productor de “Y tú que dices”, un reportaje sobre el Opus Dei que, desde hace meses, circula en internet. Puedes verlo entero en Vídeo: “Opus Dei, y tú qué dices?” y comprarlo en la web http://ytuquedices.net.

¿Por qué este reportaje?
Soy del Opus Dei desde hace años y me dedico a la producción audiovisual, he trabajado bastante en el campo documental y gran parte de lo que he hecho han sido reportajes sobre la vida y el mensaje del fundador del Opus Dei. Cuando se estrenó el Código da Vinci me hizo gracia ver reflejada una realidad que conozco perfectamente de una manera tan siniestra. Lo que no me hizo tanta gracia fue comprobar que había personas que pensaban que el Opus Dei realmente era así. Después de esta ha habido también otro par de películas que volvían a reflejar un Opus Dei caricaturizado, algo de ciencia ficción. Así que pensé hacer yo mismo un reportaje que reflejara con más realismo una realidad de la Iglesia que ayuda a vivir su fe a miles de personas en todo el mundo.

¿Y decidiste sacar las cámaras a la calle?
Si. Más que decir lo que yo sabía del Opus Dei, me interesaba partir de lo que la gente pensaba de esta institución.

¿Y qué se encontró?
Encontré muchas personas que sólo conocían el Opus Dei de oídas, de lo que habían leído o les habían contado otras personas que, a su vez, tampoco conocían a nadie del Opus Dei. También encontré mucha gente que si tenía una idea ligera: sabían que el Opus Dei pertenece a la Iglesia Católica, que en el Opus Dei no hay monjas ni monjes sino gente corriente, que buscan ser buenos cristianos a través de su trabajo y de la dedicación a sus familias, que impulsan numerosas obras sociales…

El reportaje se centra en testimonios de personas de la Obra ¿por qué?
Porque pienso que el Opus Dei en sí puede ser una abstracción. Nadie conoce “el Opus Dei”: lo que se conoce son personas del Opus Dei, desde el Fundador hasta la última persona que forma parte de esta institución. Todas estas personas participan de un espíritu común, que les lleva a buscar a Dios en medio de sus circunstancias profesionales y familiares, pero su modo de vivir este espíritu es muy diferente y esto me daba muchas posibilidades de realizar un reportaje rico en matices.
Por otra parte, uno de los entrevistados me dio una clave que me ayudó a desarrollar la idea central del documental. Me contó –lo cuenta en el reportaje- que a veces encontraba ciertos prejuicios por ser del Opus Dei pero que, al mismo tiempo, no conocía a nadie que tuviera contacto con 10 personas del Opus Dei y tuviera prejuicios. Como yo quería hacer un reportaje que ayudara a que la gente tuviera menos prejuicios me fié de él y pensé: voy a presentar a diez personas del Opus Dei.

¿Cómo eligió estos testimonios?
Grabé muchos más pero al final había que seleccionar y el criterio que seguí es que hubiera un poco de todo: hombres y mujeres, jóvenes y menos, profesiones artísticas, intelectuales y manuales… pero hubo muchas cosas que se quedaron en la mesa de montaje, algunas con gran pena por mi parte…

¿Por ejemplo?
El testimonio de una chica joven que trabaja como productora de cine y que explicaba como “santificaba la búsqueda de trabajo” porque en ese momento estaba en paro o el de una cooperadora del Opus Dei que contaba como le ayudaba a sus hijas la formación que recibían en un club juvenil de la Obra, o el de una supernumeraria del Opus Dei actriz: pasé una tarde estupenda en su casa viendo como trabajaba en el doblaje de una película mientras su marido, también supernumerario, se encargaba de las meriendas de los niños.

¿Qué rasgos comunes encontró en las personas que entrevistó?
Encontré una disponibilidad grande para “contar” sus vidas (prueba de que están contentos con el Opus Dei) y ganas de que la gente conozca bien la Obra. Encontré gusto por el trabajo de cada uno: daba igual que fuera la carnicería o la pintura, gente con sus problemas y preocupaciones, que reza y que trata de hacer feliz a los que están a su lado. Y noté que a muchos les molesta que se diga que en el Opus Dei no hay libertad cuando es patente la variedad de miembros y que cada uno ejerce sus derechos y deberes como cree más conveniente.

Un consejo para que haya menos prejuicios en relación a la Obra
Sólo hay una receta para acabar con los prejuicios, no en este campo sino en cualquier otro: conocer de cerca. Luego una realidad te puede gustar más o menos pero no habrá prejuicios, que siempre es una cosa bastante desagradable.

Una vez más, hackeados ;-)

Copio esta noticia de Opus Dei al día porque me parece que debemos conocerla:

Web   pirateada

Querido lector,

Ayer opusdeialdia.org y el foro estuvieron fuera de servicio más de 12 horas. Porque al comienzo de la noche esta página fue atacada por piratas informáticos (viva la tolerancia y la libertad de expresión).

Ya han dejado fuera de servicio esta página otras ocasiones, pero sólo he comentado en la web dos de ellas: el 29-abril-2009 (Nos han hackeado una vez más) y el 19-marzo-2010 (Otra vez hackeados). El pasado 19 de marzo me pasé a otro servidor* más potente -pero barato-, y se ve que no ha sido suficiente.

*Servidor: si eres profano en el tema, te cuento que cada página web tiene un servidor, que es un ordenador que está 24h al día encendido, para que se pueda ver la página. Si ese ordenador se apaga o falla, la página deja de verse.

Esta última ocasión, como atacaron al inicio de la noche, el ataque me pillo durmiendo y me di cuenta ayer por la mañana. Ayer mismo re-activé la página en en servidor que ocupaba. Acto seguido compré un nuevo servidor dedicado, mejor y más seguro que los 2 anteriores que ha tenido esta página. El nuevo servidor cuesta 141 €/mes más iva (174$/mes). En breve pasaré la información al nuevo servidor.

Ayer mismo, una hora después, también dejaron fuera de servicio otra página que hice en enero: CatInfor.com, que difunde noticias de la Iglesia católica por todo el mundo y se ve más de 1 millón de veces al mes. El servidor de esta segunda página no ha podido recuperarse, y ayer tuve que comprar otro servidor dedicado exclusivo para ella, donde trasladé toda la información. Ahora está funcionando en el nuevo servidor. Este otro servidor supone un gasto de otros 141 €/mes (1.692 €/año sin iva).

Como sabes, estas páginas las hago en mis ratos libres y no gano ni 1 € por ellas, sino que me gano la vida diseñando páginas web. Pero hago estas webs pensando en ti y en tantos otros que las visitan, porque se que os ayudan. Tampoco ganan ni 1 € los que responden las dudas que se van dejando en el foro de opusdeialdia.org, o en el foro de catinfor (que tienen entre los dos más de 30.000 mensajes).

Hasta ahora, los gastos de estas páginas eran pequeños y los podía afrontar, pero ya no me salen las cuentas. Por este motivo te pido donativos, para que estas webs puedan seguir funcionando. Cada año los dos servidores nuevos cuestan 3.384 € (más iva). ¿Tienes un amig@ ric@ que pueda permitirse ese donativo? ¿Puedes pagar uno de los dos servidores nuevos durante un mes (141 €)? Cuento contigo :-)

Puedes hacer donativos en el botón "Donar" que hay en la columna derecha de la web de Revaloria: asociación sin ánimo de lucro, que financia este tipo de proyectos.

Siento deciros que empezaré a poner publicidad en opusdeialdia.org y catinfor.com, para poder afrontar estos gastos. Puedes consultar las tarifas de publicidad, por si conoces a alguien que esté interesado en anunciarse.

No puedo acabar sin dar gracias a los hackers que quieren impedirte que sigas disfrutando de esta web, y también gracias anticipadas a ti por los donativos que mandarás... Ayer estuve tentado de cerrar esta web, pero me he lanzado con el nuevo servidor, porque confío en tu generosidad y sé que los intolerantes que hackean páginas web como ésta no podrán pararnos.

Antonio.

¿Se dicen chorradas sobre el Opus Dei?

Acabo de encontrarme con este blog...y la verdad me ha gustado bastante. Se dicen muchas chorradas y mentiras sobre el Opus Dei y creo que aquí se dicen cosas muy sensatas y sinceras.

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sí, suelen decirse chorradas tanto del Opus Dei como de la Iglesia, porque la gente suele hablar sin saber... y lo de criticar a los hombres y a las mujeres se nos da muy bien, es una pena pero es así.

Es una pena, pero, desgraciadamente, algunos no conocen el Opus Dei suficiente. Creo que uno de los mayores enemigos de la Iglesia -y, por tanto, del Opus Dei- es la ignorancia.

Este es uno de los motivos, que me han animado a montar esta web sobre el Opus Dei.

ni se te ocurra acercarte por el Opus Dei...

Superioridad el Opus....?¿?¿. No tienes ni idea de lo que hablas.

Mi mejor consejo: ten cuidado, el opus no es como lo pintan. Es muy peligroso, lo conozco.

Por favor: cuidado
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Tienes razón, es muy peligroso sobre todo para el demonio, pues te enseñan a conocer a Dios y a tratarlo, imagínate el daño que eso le hace al de ahí abajo :evil:... y ya no te digo sobre el trato con la gente, ¡te enseñan a querer a tu familia y tus amigos! ¡A ser capaces de pensar no solo en uno mismo sino en los demás!
Efectivamente, si quieres ser feliz, ni se te ocurra acercarte por el Opus Dei... tanta felicidad, solo puede ser cosa de Dios ;)

La religión es el mejor negocio del mundo

La religión es el mejor negocio del mundo. Consigues redimir al hombre gratis.
Decía un filósofo griego: lo peor de la religión no es creer, sino que el hombre se redime ante ella.
El Opus es una secta MUY PELIGROSA. Debería ser condenada por ley. Un abuso en toda regla que debería estar prohibida.
Comer la cabeza a la gente débil debería estar penado.
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Pues ya es raro que siendo tan peligrosa esté extendida de manera legal y legítima por países de los cinco continentes, ¿no?

Y si sólo se dedican a comer el coco a la gente débil, ¿cómo es que otros les acusan de buscar sólo a la gente "fuerte" intelectual, social o económicamente? Por lo que yo conozco los dos supuestos son falsos.

Me parece que tendrías que conocer el Opus Dei más de cerca antes de seguir hablando. Puedes seguir por aquí o buscar un Centro dónde tú vivas. Prueba en http://www.opusdei.es si es en España.

¡Ah!, y sí, la religión católica es el mejor negocio del mundo: inviertes en vida eterna

Balance del Año Sacerdotal: “Fieles y renovados por dentro”


Mons. Javier Echevarría Rodríguez, Prelado del Opus Dei, destaca en esta entrevista la herencia del Año Sacerdotal: una profunda renovación personal de los sacerdotes. Y subraya que uno de los primeros deberes del presbítero es ayudar a sus hermanos clérigos a ser fieles ministros del Señor

14 de junio de 2010
Revista Palabra.- Alfonso Riobó

El día 11 de junio, el Santo Padre clausurará el Año Sacerdotal, en un encuentro con sacerdotes de todo el mundo. En conversación con PALABRA, Mons. Javier Echevarría hace un balance de estos meses. Se refiere a los aspectos principales de la vida de los sacerdotes, centrando la atención en la acción de Cristo por medio de ellos. Sus respuestas abordan también otros temas, como el fomento de las vocaciones, la comunicación en la Iglesia, las Jornadas Mundiales de la Juventud, la santidad de Juan Pablo II y otros.

Opus Dei - Mons. Javier Echevarría Rodríguez, Prelado del Opus      Dei
Mons. Javier Echevarría Rodríguez, Prelado del Opus Dei

Está a punto de terminar el Año sacerdotal que el Santo Padre convocó en el aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars. Ya que la Iglesia lo propone a los sacerdotes como modelo, ¿qué aspectos destacaría en la vida de San Juan María Vianney?
Su humildad, su piedad, su espíritu alegre en la penitencia, etc., etc. Y pienso que el aspecto más importante de la vida del Santo Cura de Ars es su completa dedicación al ministerio. Precisamente por esto, al final del Año sacerdotal, Benedicto XVI lo proclamará patrono de todos los sacerdotes (de los confesores lo era hace tiempo).

La figura de San Juan María Vianney es una fuerte llamada a que seamos sacerdotes, sólo sacerdotes: por el bien de las almas, hemos de estar dispuestos a dejar de lado todo lo que pudiera estorbar, aunque sea una pequeñez, el servicio pastoral. Con frase gráfica, un pastor santo de nuestra época –San Josemaría Escrivá de Balaguer– solía repetir que hemos de ser sacerdotes cien por cien.

El trabajo de los sacerdotes encuentra muchos puntos de apoyo: por ejemplo, la inclinación de muchos jóvenes a participar en actividades de voluntariado, o la disposición favorable de muchas personas. Pero, a veces, halla también motivos de desilusión, y resistencias: ignorancia religiosa, mentalidad secularista, incomprensiones, etc. A pesar de todo, ¿pueden los sacerdotes trabajar hoy con confianza?
No sólo podemos, sino que debemos trabajar sacerdotalmente con optimismo y confianza. Basta tener presente que la eficacia del ministerio no proviene de nosotros –de nuestra preparación, de nuestras cualidades, etc., aunque todo esto hemos de cuidarlo para ser mejores instrumentos–, sino de la acción de Cristo en cada uno y por medio de cada uno. Al mismo tiempo, hemos de esforzarnos para hacer desaparecer esas resistencias, difundiendo la verdad con caridad.

La vida sacerdotal gira, en gran medida, en torno a la liturgia. Su momento cumbre es la celebración de la Eucaristía, sobre todo el domingo. ¿Podría hacer algunas recomendaciones concretas a los sacerdotes, para fomentar una celebración llena de fruto?
El sacrificio eucarístico constituye, en frase del Concilio Vaticano II, el “centro y raíz de toda la vida del presbítero” (Presbyterorum Ordinis, 14). Para que esa aspiración se convierta en realidad, suele ser eficaz preparar la Misa ya desde la noche anterior a la celebración eucarística, con actos de amor a Jesús Sacramentado, con comuniones espirituales, con deseos de acompañarle en el tabernáculo; y prolongar luego la acción de gracias por el Santo Sacrificio durante la jornada. Así lo he visto en la vida del Fundador del Opus Dei, que era un sacerdote enamorado de Jesucristo. Es especialmente útil, para una celebración llena de fruto, meditar con frecuencia los textos y las rúbricas litúrgicas, para profundizar en su sentido. En cualquier caso, hemos de fomentar el hambre y la sed de prestar a Cristo nuestro ser en la actualización sacramental del Sacrificio del Calvario.

¿Qué hace eficaz la predicación? ¿Podría indicar alguna experiencia particular relativa al modo de prepararla?
Hay muchos modos de preparar la predicación. Como explicó el Sínodo sobre la Eucaristía, la homilía tiene una finalidad catequética y exhortativa (cfr. Sacrosanctum Concilium, n. 46), y no debe confundirse con una conferencia, una clase, etc. Ha de ser fruto del trato personal del sacerdote con el Señor. Sin vida interior, sin piedad, poco valen las palabras persuasivas. San Agustín aconseja que el predicador, al hablar, haga cuanto esté de su parte para que se le escuche con gusto y docilidad. “Pero no dude” –añade– “de que si logra algo, y en la medida que lo logra, es más por la piedad de sus oraciones que por sus dotes oratorias. Por tanto, orando por aquellos a quienes ha de hablar, sea antes varón de oración que de peroración” (De doctrina christiana 4, 15, 32). Me parece un consejo plenamente actual.

En su intervención en el Sínodo de los obispos sobre la Eucaristía se refirió a las concelebraciones. ¿Cuál es su experiencia? ¿Se pueden preparar de modo que faciliten la participación piadosa de todos los concelebrantes, aunque sean muchos?
En el Sínodo me hice portavoz de una experiencia común: en no pocos casos, las concelebraciones –sobre todo, si hay un gran número de concelebrantes– dificultan la piedad del sacerdote, tanto durante la celebración eucarística como en la necesaria preparación personal. En esas concelebraciones multitudinarias es fácil que se diluya el sentido de adoración propio del misterio eucarístico, también porque ofrecen muchas ocasiones de distracción.

Benedicto XVI hizo referencia a estas dificultades en la Exhortación apostólica postsinodal Sacramentum caritatis, y recordó que ese tipo de concelebraciones han de tener carácter excepcional, al tiempo que propiciaba el estudio de los modos adecuados para asegurar el decoro en la liturgia y salvaguardar la participación plena y real de los sacerdotes y de los fieles en la celebración (cfr. SC 61), con el necesario orden y distinción de funciones propias de cada uno.

Un tesoro del sacerdocio es la administración del perdón divino en el sacramento de la Penitencia. Usted ha dicho recientemente que no existe propiamente una crisis de la confesión, sino que, en todo caso, sería más acertado hablar de una crisis de confesores. ¿A qué se refería?

Opus Dei - Mons. Javier Echevarría Rodríguez, Prelado del Opus      Dei, durante la entrevista concedida a la revista Palabra
Mons. Javier Echevarría Rodríguez, Prelado del Opus Dei, durante la entrevista concedida a la revista Palabra

No es una frase mía, sino una afirmación que vienen haciendo los Romanos Pontífices desde Pablo VI a Benedicto XVI. También en este aspecto la experiencia lo confirma. Conozco innumerables casos en los que la administración del sacramento de la Reconciliación en su forma ordinaria ha recibido un gran impulso, por el simple hecho de disponer en las iglesias de confesores con horarios claros y en momentos favorables para los fieles. Recuerdo, por ejemplo, que durante el Año Santo del 2000, en Roma, pudimos contemplar un “redescubrimiento” de la Confesión entre todo tipo de personas, especialmente jóvenes, porque se cuidó con esmero este punto.

El ejemplo del Cura de Ars es elocuente. Un sacerdote con cura de almas no se queda tranquilo si no dedica todo el tiempo necesario a este ministerio, si no ama el confesonario y no espera en esa sede a las almas. Y los otros –pienso en los que trabajan en oficinas de curias, en la enseñanza, etc.– también pueden ayudar en esta labor pastoral tan importante, sacando algún tiempo para atender el sacramento de la Penitencia los días de fiesta, los fines de semana, etc.

La ignorancia en materia religiosa es patente en muchos lugares. ¿Qué importancia tiene la labor catequética y formativa? ¿Cómo conjugarla con las restantes ocupaciones del sacerdote?
Dar formación a los fieles es de importancia capital y, en los momentos actuales, absolutamente necesario. Anteriormente, en muchos lugares, la educación en el seno de la familia y en las escuelas garantizaba que los niños y muchachos conocieran las verdades básicas de nuestra fe, las oraciones fundamentales del cristiano, la diferencia entre lo bueno y lo malo. Ahora, en muchos países, ya no sucede así, y es preciso suplir ese vacío con un empeño mayor por parte de los sacerdotes, especialmente si tienen confiada la cura de almas en parroquias, capellanías, asociaciones, etc.

Si no nos empeñamos en formar a las jóvenes generaciones en la fe y en la moral de Cristo, todo lo demás que llevemos a cabo, siendo bueno, resultará insuficiente. La instrucción religiosa es una tarea que el sacerdote no puede delegar, aunque, naturalmente, puede y debe buscar colaboradores. ¡Qué gran labor han realizado y realizan las catequesis en tantos lugares!

El modo de conjugar esta mayor dedicación con las restantes actividades sacerdotales dependerá de cada caso concreto. Muchas veces bastará organizar bien las clases de preparación a la primera Comunión, a la Confirmación, al Matrimonio, yendo a lo que es verdaderamente esencial. También puede ser útil tener un programa para desarrollar en las homilías dominicales, con el objetivo de explicar los temas fundamentales de la fe, la moral y la liturgia, siguiendo el Catecismo de la Iglesia Católica, como aconsejó la Asamblea del Sínodo de los Obispos sobre la Eucaristía (cfr. SC 46).

La Escritura dice que el hermano ayudado por otro es como una “ciudad amurallada”. San Josemaría Escrivá de Balaguer, el Fundador del Opus Dei, solía utilizar esa expresión. ¿Podría hablar de fraternidad entre los sacerdotes, y de unión de cada uno con el obispo?
Debemos partir del hecho de que todos somos débiles. San Josemaría ilustraba el sentido de la fraternidad sacerdotal –y, más en general, de la fraternidad cristiana–con una imagen tomada de la vida corriente. Todos recordamos los castillos de naipes que quizá levantábamos en nuestra infancia. El Fundador del Opus Dei señalaba que los cristianos, apoyándonos unos a otros por la caridad, estamos en condiciones de levantar esos castillos. “Vuestra mutua flaqueza” –escribía– “es también apoyo que os sostiene derechos en el cumplimiento del deber si vivís vuestra fraternidad bendita: como mutuamente se sostienen, apoyándose, los naipes” (Camino, 462).

Así como el primer deber de los obispos se traduce en cuidar de sus sacerdotes, del mismo modo uno de los primeros deberes de los sacerdotes se concreta en ayudar a sus hermanos clérigos a ser fieles ministros del Señor. Para lograrlo, resulta necesario que recemos unos por otros, no dejar solo a ninguno en sus necesidades espirituales o materiales, visitar a los enfermos, ofrecerse con alegría para ayudar al que lleva una carga excesiva de trabajo, etc. En este sentido, la Iglesia recomienda las asociaciones sacerdotales aprobadas por la legítima Autoridad con la finalidad de ofrecer esa atención a los diáconos y presbíteros.

Por lo que se refiere a la unión de cada sacerdote con su Obispo, bastaría recordar que el presbiterado, por su misma naturaleza –como enseñó el Concilio Vaticano II– existe para colaborar con el episcopado en todo lo referente a la misión sacerdotal (LG 28, PO 4). Por otra parte, es muy importante la unión con el propio Obispo; una unión que no ha de ser sólo de subordinación jerárquica, no sólo efectiva, sino también afectiva, y que junto a la obediencia y disponibilidad ministerial, lleva a que cada sacerdote tenga a su Obispo muy presente en su oración y en su sacrificio.

¿Cómo hacer para despertar nuevas y abundantes vocaciones sacerdotales?
Lo primero, como siempre, es rezar al Dueño de la mies. Pero rezar de verdad, sin cansarse, todos los días, explicando a los demás fieles de la Iglesia que a todos compete el deber de promover vocaciones para el sacerdocio. Luego, al mismo tiempo, examinar qué acciones concretas se pueden emprender, para descubrir y fomentar la llamada de Dios entre los jóvenes. No sería bueno descargar esa responsabilidad exclusivamente sobre el encargado o los encargados de la pastoral vocacional en las Diócesis: todos hemos de sentirnos responsables de dejar al menos un sucesor, que ocupe nuestro puesto cuando seamos ancianos o el Señor nos llame a su presencia.

Opus Dei -

Bastantes sacerdotes saben por experiencia personal que es muy eficaz dedicar una atención especial a los monaguillos y a otros muchachos que colaboran en las parroquias, transmitiéndoles detalles de piedad eucarística, enseñándoles a rezar, a servir a los demás, etc. Lo mismo cabe decir de los profesores de religión, que pueden descubrir, entre los alumnos, aquellos que manifiestan las cualidades humanas convenientes para que el Señor siembre en ellos la vocación sacerdotal. Y un lugar privilegiado es el confesonario, para la dirección espiritual y para acompañar a quienes manifiesten que poseen condiciones para el sacerdocio.


Usted preside la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, que está intrínsecamente unida a la Prelatura del Opus Dei. ¿Cómo trabaja esta asociación de sacerdotes?
Favoreciendo en todo momento la plena comunión de cada uno con el Obispo y con el presbiterio de la Diócesis. Los socios de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz procuran vivir el espíritu del Opus Dei, y así buscar la propia santificación en el ejercicio de su ministerio y en el ámbito secular propio de su vocación. Para eso, se les ofrecen –como también a otros muchos sacerdotes que lo desean– los medios para que mejoren su formación doctrinal, ascética y espiritual, mediante reuniones periódicas, acompañamiento personal, cursos de formación permanente, etc.

Como Prelado del Opus Dei, le ha correspondido suceder –después de Mons. Álvaro del Portillo, cuya fama de santidad es notoria– a San Josemaría, al frente de la Obra. ¿Qué aspecto de su vida destacaría en este año?
Tanto San Josemaría como su primer sucesor, el Siervo de Dios Mons. Álvaro del Portillo, fueron sacerdotes cien por cien. Desde la situación personal en que Dios los había colocado, se entregaron al cumplimiento de la misión recibida y la llevaron a cabo con ejemplar fidelidad y con intensa caridad pastoral. En los dos destacaba un amor apasionado a la Eucaristía, manifestado en muchos detalles concretos, y un afán de almas que les empujaba a olvidarse constantemente de sí mismos para pensar sólo en el bien de los demás. No me detengo en referir detalles concretos, que superarían los límites de esta entrevista y pueden encontrarse en las biografías publicadas.

Parece que está próximo el momento de la beatificación del Venerable Siervo de Dios Juan Pablo II. ¿Qué recuerdos conserva de la figura sacerdotal y de la personalidad del anterior Papa? ¿Podría referirnos algún suceso de sus encuentros con el Papa Wojtyla?
Fue un sacerdote santo y un servidor incansable de la Iglesia, preocupado exclusivamente por el bien de las almas. Todos esperamos con mucha ilusión el momento de su elevación a los altares, porque supondrá un gran bien para el mundo entero.

Conservo muy grabado en mi memoria un recuerdo en el que se pone de manifiesto la entrega la generosa de Juan Pablo II a su misión como sucesor de San Pedro. En una ocasión, acompañé a Mons. Álvaro del Portillo al Apartamento Pontificio. Era una hora avanzada de la tarde. Mientras esperábamos la llegada del Papa, oímos unos pasos que se acercaban por un pasillo, como arrastrando los pies. Era el Santo Padre; se le notaba muy fatigado. Don Álvaro, impulsado por su cariño filial, exclamó: “Santidad, ¡qué cansado está Usted!”. El Papa le miró y, con voz firme, le respondió: “Si a estas horas yo no estuviera cansado, sería señal de que no he cumplido con mi deber”.

Además, no puedo olvidar que Juan Pablo II fue el instrumento del que se sirvió el Señor para canonizar a San Josemaría, señalándolo como modelo a toda la Iglesia, y para otorgar al Opus Dei su configuración jurídica definitiva, en plena fidelidad al carisma fundacional, como prelatura personal, orgánicamente estructurada por el Prelado, el presbiterio y los fieles laicos. También por eso le estamos muy agradecidos.

Hace 25 años comenzaron las Jornadas Mundiales de la Juventud. Ya se acerca la de 2011, que será en Madrid. ¿Cómo valora estos encuentros, y qué innovaciones podrían incorporarse, para que sus frutos sean más abundantes?
Los frutos espirituales de estas jornadas están patentes ante los ojos de todos. No me corresponde a mí sugerir innovaciones. Lo que sí hago es rezar –ahora, por la Jornada Mundial que se celebrará en Madrid– y animar a los fieles y cooperadores de la Prelatura a rezar y a colaborar personalmente a la realización de este evento, en la medida en que cada uno pueda, para que sea un momento de gracia en la Iglesia, que –como afirmó Benedicto XVI al inicio de su Pontificado– es siempre joven y bella, y en los jóvenes se hace misionera del futuro.

Opus Dei - Mons. Javier Echevarría Rodríguez, Prelado del Opus      Dei, durante un encuentro en Córdoba
Mons. Javier Echevarría Rodríguez, Prelado del Opus Dei, durante un encuentro en Córdoba

Ante algunas tristes noticias recientes, hay quienes inciden de nuevo en cuestionar el celibato. Con todo, esta puede ser una buena ocasión para volver a exponer los motivos en que se basa el celibato sacerdotal, y los frutos que se esperan de él.
Existen estudios científicos serios –también algunos realizados por especialistas no católicos–, que demuestran que la disciplina sobre el celibato sacerdotal nada tiene que ver con esos lamentables casos que se han aireado recientemente. Más aún, cuando se vive como lo que es –un don divino–, por amor a Dios y a todos los hombres (aunque en ocasiones haya que luchar para conservarlo fielmente), el celibato sitúa al sacerdote en las antípodas de esos comportamientos aberrantes.

Sí, en el momento actual puede ser particularmente oportuno retornar y profundizar en los motivos –que no son de simple conveniencia práctica– que relacionan estrechamente el sacerdocio y el celibato, un doble y grandioso don de Dios.

Son numerosas las muestras de afecto que ha recibido el Santo Padre, en desagravio por los ataques que le han dirigido. Más allá del momento actual, ¿cómo pueden los sacerdotes vivir la unidad con el Papa, y fomentarla entre los fieles?
El mejor modo de apoyar al Santo Padre, en ésta como en otras circunstancias, se resume en rezar y hacer rezar por su Persona y sus intenciones; leer, meditar, difundir y poner en práctica sus enseñanzas; y encomendar al Señor también a sus colaboradores en el gobierno de la Iglesia, para que sea muy eficaz su servicio a la misión universal del Romano Pontífice.

Parece indudable que la ingente labor de la Iglesia no siempre es suficientemente conocida y comprendida. ¿Qué cabe hacer en ese terreno?
Además de rezar –perdone mi insistencia en este punto, pero la oración hecha con fe es fundamental–, sería oportuno que a nivel de Conferencia episcopal, e incluso de cada Diócesis, se cuidara la preparación de profesionales competentes en los medios de comunicación. No basta la “buena voluntad” para informar adecuadamente sobre la Iglesia; es preciso incorporar los modos y los tiempos de la comunicación institucional, de la gestión de crisis, etc., que resultan especialmente necesarios en el contexto de globalización característico de la sociedad actual. A este propósito, me da alegría comprobar que están teniendo gran aceptación los cursos de la Facultad de Comunicación Institucional de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, dirigidos específicamente a las personas que se ocupan de la comunicación institucional en las oficinas de prensa de Diócesis, Conferencias episcopales y otras instituciones de la Iglesia.

Una vez que concluya el Año sacerdotal, ¿qué debe permanecer de esta celebración?
En los sacerdotes, una profunda renovación personal, caracterizada por concretas y diarias conversiones interiores, encaminadas a vivir con una fidelidad más acendrada el ministerio, un amor más grande y diario a la celebración de la Eucaristía y a la administración del Sacramento de la penitencia. Y en los demás fieles, la toma de conciencia –no con solas palabras, sino con hechos– de que todos somos Iglesia. El futuro depende también de ellos: de cómo cumplen sus deberes cristianos; de cómo rezan por el Papa, por los Obispos y por los sacerdotes; de cómo educan a sus hijos; de cómo ejercitan su alma sacerdotal también en el trabajo, en el descanso; de cómo piden al Señor que envíe a su Viña muchos y santos trabajadores.

entrevista tomada de
opusdei.es

Saben que yo utilizo al Opus Dei

Superioridad el Opus....?¿?¿. No tienes ni idea de lo que hablas.

Mi mejor consejo: ten cuidado, el opus no es como lo pintan. Es muy peligroso, lo conozco.

Por favor: cuidado
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Pues tienes toda la razon, no es como lo pintan. No es de ricos solamente, no es una secta proselitista, no es un movimiento "conservador", sino de vanguardia. No es todas las cosas que la ignorancia de algunos permite difundir. Saben que yo utilizo al Opus Dei, lo utilizo muy descaradamente para mejorar mi vida diaria ante todos, incluyendote.

Me captaron mediante un curso gratuito

Yo fui del "opus dei". Desde los 14 años hasta los 17. Hasta los 16 no descubrí que era una organización religiosa. Me captaron mediante un curso gratuito que ofrecían en el colegio. Primero los rezos a las 12, después te presentan a un "amigo" que sin que tu lo sepas es tu "director espiritual". Un día te piden que colabores monetariamente, que les presentes a tu familia, que te pongas un cilicio, que uses el flagelo para evitar pensamientos impuros... Todo muy suave. Ja, ja, ja....
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lo tuyo si que es para estudiarlo. Yo también soy ex-, y a lo largo de mi vida he visto muchas cosas, pero muchas. Y que tu tardaras dos añitos, ni mas ni menos, en darte cuenta de que el Opus Dei es parte de la Iglesia y tiene como fín ser santos en medio del mundo...
Oye, a ver si con el despiste entraste en la Opel Jajaja, aunque tampoco creo que allí se hagan los rezos de las 12???.
De verdad que cuando uno escucha campanas sin saber donde lo mejor que hace es informarse antes de hablar, o por lo menos callar.
Pues eso te invito a que te informes un poquito, ya que se ve que tu "estancia en la Obra" no te sirvió para enterarte de donde estabas.

Toda la información sobre El Opus Dei y el Código Da Vinci

El 17 de mayo de 2006 se estrenó la película en Cannes. En nuestra sección "El Código Da Vinci" podrá encontrar las críticas cinematográficas que se publicaron en su momento, comunicados de prensa que generaron algunas conferencias episcopales y la Oficina de información del Opus Dei, y mucho material sobre Jesucristo y la Iglesia católica

13 de junio de 2010

Sección El Código Da Vinci

El 17 de mayo de 2006 se estrenó la película en Cannes. Producida y promocionada por Sony Pictures, se lanzó con uno de los presupuestos de marketing más grandes de la historia del cine: 40 millones de dólares sólo para el mercado estadounidense, según indicó el Wall Street Journal. En la portada de Newsweek, esa película fue presentada como “el” evento del año 2006.

Quizá la característica fundamental del DVC es que mezcla ficción y realidad de modo irresponsable. La novela comienza con una página de “Hechos” que incluye una afirmación falsa: “todas las descripciones de obras de arte, arquitectura, documentos, y rituales secretos son exactas”. El cristianismo y la Iglesia Católica aparecen impropiamente descritos como un invento del emperador romano Constantino en el cuarto siglo. La novela presenta también una caricatura grotesca del Opus Dei, personificado en Silas, el monje albino criminal. Como Amy Welborn ha escrito, en realidad el “DVC es un revoltijo, una mezcla confusa de errores risibles y serias falsedades”.

Por eso, proponemos a los lectores que visiten nuestra sección El Código Da Vinci, donde podrán encontrar las críticas cinematográficas que se publicaron en su momento, información sobre el autor y su libro; comunicados de prensa que generaron algunas conferencias episcopales y la Oficina de información del Opus Dei, y mucho material sobre Jesucristo y la Iglesia católica.

nota recogida de opusdei.es

Hay que destruir las religiones y sectas

puros lavados de cabeza habrá q destruir las religiones y sectas no son por el bien de la humanidad, es un negocio mas.
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Creo que tienes un poco de lio comparando las religiones y las sectas - pienso que antes de hablar de destruir deberías informarte.

¿obreros del Opus Dei?

No conozco ningún obrero que sea miembro del Opus Dei
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Pues yo sí conozco a muchos.
Ayer hablaba de Pablo: padre de diez o doce hijos; jardinero, fontanero, albañil y lo que sea para sacar adelante a su familia.
Algunos hijos se han casado y pasaron por la Universidad. Por respeto a ellos me reservo el derecho de cambiar los nombres
Juancho, durante cuántos años estuvo al frente del equipo de mantenimiento de un colegio.
Olegario, un carpintero, hijo del primer supernumerario de América, que como se ve, aprendió el oficio y ahí Dios lo llamó a ser, como su padre, supernumerario.
Un grupo de personas que viven en un pueblo cercano a Guadalajara: unos viven de sus vacas, otros de lo que siembran y termino contándote una anécdota:
Toshi es una casa de retiros que está cerca de la Ciudad de México. Los indígenas que aún existen, hablan mazahua.
Allá llegó una vez una catalana y pasó a visitar a las personas del dispensario, la administración y otras más. Se quedó un rato en la capilla, visitando a Nuestro Señor sacramentado. Escuchó voces mazahuas que entraban a la capilla, eran dos o tres mujeres, niño a la espalda envueltos como lo hacen por la zona. Las mazahuas empezaron a rezar en latín, las preces que los fieles del Opus Dei rezamos diariamente. La catalana intentó seguirlas y confiesa que la emoción y las lágrimas se lo impidieron.

no tienen cariño tan solo quieren convertirte

no tienen cariño tan solo quieren convertirte en una vida programada para servir a dios. solo se puede servir al sistema, pero no a dios porque este no existe, los hombres son muy malos y dicen muchas mentiras y una de ellas es que dios existe. luego, es al sistema al que sirves, y un sistema que te lleva a un matadero emocional del que nunca volveras si no espabilas
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Me llamo la atenciòn tu comentario.
Yo por experiencia propia te puedo decir q no es cierto, yo fui del opus dei por 7 años y creeme todo cuanto hacia lo hacia con cariño, no era una maquina progaramada para trabajar , lo q haces lo haces con el corazòn. Yo te cuento mi experiencia, y por lo menos en estos años asi fue con todas las personas q conoci y de quien aprendi mucho.

todo está medido , nada de improvisacion

es de preocupar cómo miden todas las acciones que hacen los miembros de la prelatura y los que estamos cercanos a ella. cada día me da,no miedo, pero sí desconfianza. lo primero, decir que después de leer la cadena sobre la confidencia, y obviando comentarios que rezuman miel sobre la santidad..., no ha quedado claro, o mejor dicho, sí ha quedado claro una cosa, y es que lo que se dice en la confidencia, se entera el consejo local si cree oportuno , puesto que no dirije a una persona otra persona en cuanto a tal, sino que es el opus el que lo dirige colectivament, pero personificado en un sujeto. ésto, no se si está bien o no, yo desde luego, si se dijeran que tal o cual tema se va a remitir al consejo local o a quien sea para aclarar ideas, ok , pero el problema es que se callan y luego lo dicen SIN SABERLO UNA PERSONA QUE NO ESTÁ TAN METIDA EN ESE MUNDO COMO UN COOPERADOR. eso es lo que no entiendo y es inperdonable, por mucho bien que quieran hacer. hay que decir y advertir al que cofiesa un secreto o cuestion de cierta relevancia, que va a ser remitido a otras instancias. ESO HAY QUE HACERLO SIEMPRE QUE SE CREE OPORTUNO POR LA ENTIDAD DE LA MATERIA U OTRAS RAZONES.

me gustaría desde luego, y lo deseo vivamente que el papa, el máximo representante de dios en la tierra, ponga orden en esta partecica de la iglesia y mande un visitador como lo hizo con los legionarios- por motivos bien distintos-. hay muchas personas que se quejan de esta práxis y debe de ser abolida- no la remisión a otras instancias, repito, sino el hacerlo sin hacérselo saber a la persona en cuestión.


otro tema que no me cuadra y que hace que cada día mi relación sea más fria - que no con dios- es la sensación de que todo está controlado, milimétricamente medido, el poco espacio que hay para la improvisación , el control y la ansiedad que me producen los centros de la obra no está en los escritos. es un hambiente que me parece postizo y me repele como el gato el al agua.

en el tema del apostolado idem, con la manía de hacer apostolado a los que conocemos. serán brutos los que conozco¡ , si no quieren nada de cristo ni de la iglesia¡ pero nada, dale que dale, apostolado. y no se dan cuenta que el 90 por 100 de la gente que está a mi alrededor le importa dios como los partidos de futbol, cuado menos la obra.
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Yo te comprendo cuando dices que no compartes lo que en la Obra se entiende por dirección espiritual. Sin embargo, yo llevo dieciséis años en el Opus Dei y te puedo asegurar que a mí y a mucha gente nos ha hecho mucho bien, pero si tú no lo ves... No pasa nada, es síntoma inequívoco de que la Obra no es para ti.

De hecho, el mensaje de San Josemaría no es la salvación de todas las personas a través de la Obra, sino la santificación a través de las tareas cotidianas, y si a ti lo que hacemos o decimos los de la Obra, te repelen como gato al agua, que no te quede ninguna duda que es el Espíritu Santo que te infunde esos sentimientos.

Dicho esto, si tienes alguna duda, pregunta lo que quieras.

un amigo que ha sido numerario mas de 20 años

Tengo un amigo que ha sido numerario mas de 20 años, hace un par de años lo dejó y he visto que sus amigos (y mios) que son de la Obra ya no lo saudan cuando se encuentran en la calle (una minoría si lo hace pero el resto lo esquivan para no verlo) ¿Porqué es esta forma de actuar? No entiendo que es lo que pasa en estos casos.
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¿Y por qué no le preguntas a tus amigos por qué tienen esa actitud tan descortés? Si yo fuera tú, hablaría con ellos y les ayudaría haciéndoles ver que lo que hacen es una falta de caridad.
Que alguien deje el Opus Dei no es motivo para retirarle el saludo. Otra cosa es que esa persona no quiera saludar a los de la Obra, que también puede ser.

Sobre los casos de pedofilia, vídeo

El próximo jueves, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, termina el año sacerdotal. Desde Rome Reports acaban de hacer un documental de 45 minutos, que se llama: "Manzanas podridas: la iglesia ante los abusos sexuales". Aquí os dejo el trailer del documental:



Algunos de los temas que toca son:

  • Sacerdotes y abusos sexuales: ¿cómo ha podido ocurrir?
  • Benedicto XVI: ¿qué ha hecho para resolver la crisis?
  • Víctimas: ¿cómo les ayuda la Iglesia?
  • Culpables: ¿cómo se están expulsando?

Me gusta el realismo desde el que afronta el problema: se han dado casos de pedofilia, son lamentables, numéricamente son pocos (aunque un sólo caso sería mucho), y qué está haciendo la Iglesia para acabar con ello.

Sobre este mismo tema, te recomiendo leer las noticias:

documento copiado de opusdeialdia.org

SOLO PARA RICOS

Dado que me entero que tenemos una casa en la Quinta Avenida en New York, The Big Apple, los invito a ver este video.

Requisitos:

1. Mirarlo generosamente,
2. Aplicarse el cuento de lo que ahí piden.

El video es el siguiente:

http://www.opusdei.org.mx/art.php?p=38875

Obras sociales llevadas por gente del Opus Dei hay en los cinco continentes. Este es un gran ejemplo.

Carta del Prelado (junio 2010)

Las numerosas celebraciones litúrgicas de este mes de junio sirven de guía a la carta que el Prelado del Opus Dei dirige a los fieles de la Obra.


06 de junio de 2010

PDF: Carta del Prelado (junio 2010)

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

El Sacrificio eucarístico, al que Cristo nos convoca cada día, nos introduce en el corazón del Misterio pascual. Cada vez que celebramos o asistimos a la Santa Misa, participamos en el supremo acto de amor que Cristo realizó en la Cruz, y al que ordenó toda su vida. Pero hay momentos y circunstancias en que la adoración y la acción de gracias, la reparación y la súplica que elevamos a Dios por Cristo, en la Santa Misa, adquieren un relieve especial.

A este júbilo y gratitud a Dios por un don tan grande —que hemos de actualizar en cada jornada— se unen las celebraciones litúrgicas de las solemnidades que hemos celebrado o celebraremos en estos días, porque nos ponen en íntima comunión con diversos aspectos del misterio de Cristo y nos comunican al mismo tiempo gracias específicas.

Los Hechos de los Apóstoles narran que, en la Iglesia primitiva, el Espíritu Santo se manifestó en Pentecostés como viento impetuoso y como lenguas de fuego que se posaban sobre las cabezas de los Apóstoles, llenándolos de sus dones y otorgándoles la paz que el mismo Maestro les había prometido: la paz os dejo, mi paz os doy[1]. Por medio de esos signos de la venida del Espíritu Santo, el Señor nos da a conocer también los efectos de la acción del Paráclito en las almas que se abren dócilmente a su gracia.

En el viento impetuoso que se menciona, descubrimos la fuerza divina capaz de doblegar los obstáculos más formidables, y también el aire fresco que disipa las nubes tóxicas que muchas veces envenenan el ambiente. Este símbolo —explica Benedicto XVI— «hace pensar en la necesidad de respirar aire limpio, tanto con los pulmones, el aire físico, como con el corazón, el aire espiritual, el aire saludable del espíritu, que es el amor»[2]. Las lenguas de fuego nos hablan del Amor encendido con el que quiere inflamar los corazones de los hombres. Esa llama «ha descendido sobre los Apóstoles reunidos, ha prendido en ellos y les ha comunicado el nuevo ardor de Dios. De este modo se realiza lo que había predicho el Señor Jesús: "He venido a traer fuego a la tierra, ¡y qué quiero sino que se encienda!" (Lc 12, 49). Los Apóstoles, junto con los fieles de las diversas comunidades, han llevado esta llama divina hasta los extremos confines de la tierra; y así han abierto un camino a la humanidad, un camino luminoso, y han colaborado con Dios, que con su fuego desea renovar la faz de la tierra»[3].

Agradezcamos a la Virgen su intercesión constante para volvernos más sensibles a las inspiraciones del Espíritu Santo, como les sucedió a los Apóstoles reunidos alrededor de Ella en el Cenáculo. Pienso especialmente en los bienes que nos ha conseguido durante el mes de mayo, en el que hemos procurado honrarla con verdadera piedad filial, y me detengo concretamente en la intimidad que nos ha invitado a mantener con Jesús.

Por otra parte, el domingo pasado, fiesta de la Santísima Trinidad, ha sido una llamada más del Cielo para que nuestros pensamientos y nuestros corazones estén allí donde se encuentran los verdaderos goces: junto al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, único Dios que llena el universo, que habita por la gracia en nuestros corazones y que desea admitirnos a la comunión definitiva de su misma vida en la gloria del Cielo. ¿Cómo hemos rezado el Trisagio Angélico durante las jornadas que precedían a la fiesta? ¿Hemos hecho eco a los Ángeles en su alabanza perenne a la Santísima Trinidad? Y una vez pasada la fiesta, ¿seguimos con el afán de tratar a cada una de las Personas divinas, distinguiéndolas sin separarlas?

Quiero referiros una anécdota. En el oratorio del Padre, en el Colegio Romano de la Santa Cruz, sobre el mármol frontal del baldaquino, se grabaron las palabras BENEDICTA SIT SANCTA TRINITAS ATQUE INDIVISA UNITAS. Cuando San Josemaría acudió —muchas veces, pero todavía en obras— a ese lugar, ya no veía bien. Sabía de sobra el texto de la inscripción, pero siempre preguntaba, invitando a rezar: ¿qué está escrito ahí? Ojalá toda nuestra vida sea una alabanza al Dios Uno y Trino.

Ahora nos preparamos para las solemnidades del Corpus Christi y del Sagrado Corazón de Jesús, tan unidas entre sí no sólo en el tiempo, sino porque conmemoran dos manifestaciones de la inmensa complacencia que Dios ha puesto en los hombres. El amor se nos revela en la Encarnación, en ese andar redentor de Jesucristo por nuestra tierra, hasta el sacrificio supremo de la Cruz. Y, en la Cruz, se manifiesta con un nuevo signo: uno de los soldados abrió a Jesús el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua (Jn 19, 34). Agua y sangre de Jesús —predicaba nuestro Padre— que nos hablan de una entrega realizada hasta el último extremo, hasta el consummatum est (Jn 19, 30), el todo está consumado, por amor[4].

Precisamente en la solemnidad del Sagrado Corazón, el 11 de junio, finaliza el Año sacerdotal. Continuemos rezando y moviendo a otras personas a rezar por las vocaciones sacerdotales, por la santidad de los sacerdotes y de todo el pueblo cristiano. Pido al Señor que ese clamor, que hemos intentado incrementar a lo largo de los meses pasados, no cese nunca en nuestras almas; también para acallar a quienes atacan la gran maravilla del sacerdocio.

Hace unos días fui en peregrinación a Turín para rezar ante la Sábana Santa expuesta a la veneración de los fieles. Causa verdadera impresión pensar cuánto sufrimiento le hemos costado al Señor. Como dijo Juan Pablo II, «la Sábana Santa es espejo del Evangelio. En efecto, si se reflexiona sobre este lienzo sagrado, no se puede prescindir de la consideración de que la imagen presente en ese lienzo tiene una relación tan profunda con cuanto narran los evangelios sobre la pasión y muerte de Jesús, que todo hombre sensible se siente interiormente impresionado y conmovido al contemplarlo»[5].

He ido a venerar la Síndone acompañado de todas y de todos —como hago siempre en mis viajes— para pedir al Señor que inflame nuestros corazones con el fuego del Espíritu Santo. Como comentaba Benedicto XVI pocas semanas atrás, al regresar de su estancia en la capital del Piamonte, «ese lienzo sagrado puede nutrir y alimentar la fe, y reavivar la piedad cristiana, porque impulsa a ir al Rostro de Cristo, al Cuerpo del Cristo crucificado y resucitado, a contemplar el Misterio pascual, centro del mensaje cristiano»[6].

Ver a Dios, contemplar el rostro de Jesucristo, ser eternamente feliz con la visión de la gloria divina, constituye el deseo más hondo de todas las criaturas humanas, aunque millones de personas no sean conscientes de esa aspiración. Me viene a la memoria el afán de nuestro Padre por contemplar la faz del Señor. Nos comentaba que ese deseo es razonable. Los que se quieren, procuran verse. Los enamorados sólo tienen ojos para su amor. ¿No es lógico que sea así? El corazón humano siente esos imperativos. Mentiría si negase que me mueve tanto el afán de contemplar la faz de Jesucristo. Vultum tuum, Domine, requiram (Sal 26, 8), buscaré, Señor, tu rostro. Me ilusiona cerrar los ojos —añadía, sobre todo en los últimos años de su existencia terrena—, y pensar que llegará el momento, cuando Dios quiera, en que podré verle, no como en un espejo, y bajo imágenes oscuras... sino cara a cara (1 Cor 13, 12). Sí, hijos, mi corazón está sediento de Dios, del Dios vivo: ¿cuándo vendré y veré la faz de Dios? (Sal 41, 3)[7].

Fomentemos también nosotros esa aspiración, buscando a Jesucristo en el Tabernáculo —donde se encuentra realmente presente— y en nuestra alma en gracia. Tratemos de encontrarlo también en los miembros de la Iglesia, su Cuerpo místico, especialmente en los más desvalidos: los enfermos, los pobres, los que sufren persecución a causa de sus convicciones religiosas, los que padecen muchos otros tipos de injusticia en tantos lugares del mundo. Nadie nos debe resultar indiferente; todos estamos llamados a ser miembros del Cuerpo de Cristo, que resucitó y sigue operante en la historia; «miembros vivos, cada uno según la propia función, es decir, con la tarea que el Señor ha querido encomendarnos»[8], mediante la incorporación a Sí mismo en el Bautismo.

En la hondura amabilísima de este sacramento arraiga nuestro ser cristiano. Nuestra llamada a la santidad y al apostolado se concreta en sabernos mediadores en Cristo Jesús para la salvación del mundo. ¡Qué claras nos resultan las siguientes palabras de San Josemaría! Apóstol es el cristiano que se siente injertado en Cristo, identificado con Cristo, por el Bautismo; habilitado para luchar por Cristo, por la Confirmación; llamado a servir a Dios con su acción en el mundo, por el sacerdocio común de los fieles, que confiere una cierta participación en el sacerdocio de Cristo, que —siendo esencialmente distinta de aquella que constituye el sacerdocio ministerial— capacita para tomar parte en el culto de la Iglesia, y para ayudar a los hombres en su camino hacia Dios, con el testimonio de la palabra y del ejemplo, con la oración y con la expiación[9].

Saboreemos estas consideraciones ahora que finaliza el Año sacerdotal, y tratemos de sacar consecuencias personales. Nos puede servir otra confidencia de San Josemaría en Forja: Cristo Jesús, Buen Sembrador, a cada uno de sus hijos nos aprieta en su mano llagada —como al trigo—; nos inunda con su Sangre, nos purifica, nos limpia, ¡nos emborracha!...; y luego, generosamente, nos echa por el mundo uno a uno: que el trigo no se siembra a sacos, sino grano a grano[10].

En primer lugar, el Señor nos inunda con su Sangre por medio de los sacramentos, y así nos purifica, nos limpia, ¡nos emborracha!: nos conduce a la santidad. Pero sólo si queremos, si dejamos obrar al Paráclito, que es el Artífice de nuestra identificación con Jesús.

Hemos de buscar el contacto con la Humanidad Santísima del Señor en la Penitencia y en la Eucaristía. Hemos de asimilar sus enseñanzas, no sólo leyendo la Sagrada Escritura y con afán de adquirir y mejorar la formación doctrinal, sino permaneciendo en diálogo sincero con Él en la oración: implorando que su Palabra penetre hasta lo más recóndito de nuestro pobre yo y empape nuestros afectos y deseos. Y hemos de desear que Él nos conduzca: seguir sus huellas, aprender de sus virtudes, para identificarnos más y más con su modo de sentir, de comprender y de amar.

Una vez que el Espíritu Santo realiza estas operaciones en nosotros —o mejor, al mismo tiempo—, el Señor nos echa por el mundo, como el sembrador lanza a voleo los granos de trigo en el surco, para que den fruto; siendo nosotros mismos unión entre Dios y los hombres, gracias a nuestra alma sacerdotal. Los ministros sagrados poseen además el sacerdocio ministerial recibido en el sacramento del Orden, que les capacita para actuar in persona Christi Capitis, para que Cristo Cabeza de la Iglesia esté presente en las celebraciones litúrgicas.

En el Opus Dei, el Señor nos ha dado una llamada específica, dentro de la común vocación cristiana, que nos impulsa a servirle con el espíritu que San Josemaría encarnó desde 1928. Sobre la base del carácter bautismal, la gracia específica de la llamada a la Obra nos empuja a ayudar a Cristo en la salvación de las almas, siempre, pero no porque seamos mejores que los demás. Jesucristo es el único Mediador entre los hombres y Dios[11], pero desea que colaboremos con Él en esa tarea.

Primero hemos de unirnos muy piadosamente al Sacrificio de Cristo en la Misa. La vida entera, por esa vinculación a la Eucaristía, se convierte en un acto de adoración, de acción de gracias y de reparación: se transforma en entrega total de nuestra persona y de nuestro operar, como instrumentos de Jesucristo en el mundo. Convirtiendo nuestra jornada en una Misa —como decía nuestro Padre—, somos verdaderamente almas de Eucaristía: hombres y mujeres que se esfuerzan por reproducir en toda su conducta la del divino Maestro.

Estamos entonces en condiciones de ayudar a que todas las personas reciban los frutos de la Redención; nos convertimos en instrumentos de Cristo para enseñar a los demás su doctrina, para acercarlos a la fuente de la gracia que son los sacramentos y para conducirlos por las sendas de la vida eterna, planteándonos estas mismas fases en nuestro caminar cotidiano. Bajo la guía del Espíritu Santo, acompañaremos verdaderamente los pasos del Señor y se realizará en nosotros aquella aspiración de San Josemaría: dar la vida por los demás. Sólo así se vive la vida de Jesucristo y nos hacemos una misma cosa con Él[12].

Se acerca un nuevo aniversario del tránsito de nuestro Padre a la casa del Cielo. Acudamos con fe a su intercesión, en las semanas que aún faltan hasta el 26 de junio, para que, siguiendo fielmente su ejemplo y sus enseñanzas, también nosotros sepamos conformar nuestras vidas con la vida de Cristo, hasta ser una sola cosa con Él.

El día anterior recordaremos la ordenación de los tres primeros sacerdotes de la Obra, que tanta huella de fidelidad nos han transmitido. Estuvieron siempre "a la de Dios", y por eso supieron ser enteramente dóciles a lo que nuestro Padre les pedía, para hacer fielmente el Opus Dei en servicio de la Iglesia. De ellos se decía, refiriéndose también a nuestro Fundador: los ha ordenado y ahora los "mata" de trabajo. Fijémonos en cada uno —tanto los sacerdotes como los seglares— para aprender a no decir nunca "basta" ante las exigencias de nuestra alma sacerdotal.

Seguid muy unidos a mi oración y a mis intenciones. Me apoyo especialmente en los enfermos —que nunca faltan en la Obra— y en quienes sufren por un motivo u otro. Si unen sus padecimientos a la Cruz de Cristo, ofreciendo con alegría sus penas y dolores, pueden convertirse —en medio de su fragilidad— en columnas firmes que nos sostienen a los demás.

Con todo cariño, os bendice

vuestro Padre

+ Javier

Roma, 1 de junio de 2010.

[1] Jn 14, 27.

[2] Benedicto XVI, Homilía en la solemnidad de Pentecostés, 31-V-2009.

[3] Benedicto XVI, Homilía en la solemnidad de Pentecostés, 23-V-2010.

[4] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 162.

[5] Juan Pablo II, Discurso en Turín, 24-V-1998.

[6] Benedicto XVI, Discurso en la audiencia general, 5-V-2010.

[7] San Josemaría, Notas de una meditación, 25-XII-1973.

[8] Benedicto XVI, Discurso en la audiencia general, 5-V-2010.

[9] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 120.

[10] San Josemaría, Forja, n. 894.

[11] Cfr. 1 Tm 2, 5.

[12] San Josemaría. Vía Crucis, XIV estación.

documento tomado de opusdei.es

porque el opus dei trabaja separado mujeres de hombres?

porque el opus dei trabaja separado mujeres de hombres?
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Así lo vió san Josemaría cuando fundó el Opus Dei. De hecho primero pensó que solo sería para varones, dos años mas tarde Dios le hizo ver que la Obra estaría completa con la presencia de mujeres; y años mas tarde también le inspiró que faltaban los sacerdotes para que estuviese plenamente terminada. ¿Por qué? habrá que preguntárselo a Dios. Sin embargo, somos una unidad orgánica, unos y otras cooperamos en lo que nos corresponde. No nos corresponde cambiar eso, auque la moda fuera de la Obra sea otra (y no digo que sea mala).

te van metiendo el tema del opus dei dia a dia

he estado en un colegio del opus dei y mas que enseñar una religion te van metiendo el tema del opus dei dia a dia como una secta que lo que pretende es que estudies que encuentres un buen trabajo y te metas en el opus dei y parte de tu sueldo valla para ellos
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Parece que haces una diferencia entre el Opus Dei y la religión. Son la misma cosa: el Opus Dei pertenece a la religión católica, lo que pasa que es uno de los muchos brazos que tiene la Iglesia (como los jesuitas, dominicos...). Es normal que en los centros del Opus Dei se incida en la visión que tiene esta prelatura de la religión, visión que está aceptada por la Iglesia. Si no te gusta quizá deberías pedirle explicaciones a tus padres que son los que te llevaron a ese colegio con la mejor de sus intenciones.

Yo estudié en un colegio del Opus Dei y nadie me hizo un lavado de cerebro. Ni a mi ni a mis compañeros. Como la mayoría de mis compañeros no pertenecemos al Opus Dei y siempre se nos respetó. Si a tu preceptor le dices que no te interesa o no quieres hablar sobre el Opus Dei se te respetará.